Puerto Rico: El ‘yo no me dejo’ de una generación


Hace poco, la Administración de la Vivienda Pública de Puerto Rico desahució a una madre con sus hijos por una deuda de USD 160. Otra mujer testimonió para el New York Times que con un despido, en un país con el trabajo cada vez más escaso, no hay otra posibilidad que terminar en la calle porque no recibe mayor indemnización.
Y esto resulta una bicoca frente a los al menos USD 15 millones que se desviaron del dinero que Estados Unidos había destinado a Borinquen por el azote del huracán María, que dejó al menos 3 000 muertos y casi toda la isla sin electricidad.
«El ser un Estado Libre Asociado le da una entidad limitada. Si bien es un país con una identidad definida, sobre todo en la música -no es solo reguetón, por cierto- o el béisbol, políticamente no puede generar una política sustentable y real».
No tiene la capacidad de un Estado independiente. Y para Estados Unidos es una isla que tiene una representación legislativa con voz, pero sin voto. No puede participar de elecciones presidenciales a pesar de que sus habitantes tengan ciudadanía estadounidense.
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